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Cómo asar castañas en casa: horno, microondas y airfryer

Cómo asar castañas en casa: horno, microondas y airfryer

FICHA DE ENTREGA

Hay un momento del otoño en que la calle empieza a oler a castañas asadas, y basta ese olor para que apetezca un cucurucho caliente entre las manos. No hace falta esperar a cruzarse con una castañera: en casa se asan muy bien, con el horno, con el microondas o con la freidora de aire. En Frutos Secos Hernández trabajamos los frutos secos desde 1977, y sabemos que el punto de tueste depende del calor bien medido. Aquí tienes cómo asar castañas paso a paso con cada método, el corte que evita que revienten y el truco para pelarlas sin dejarte los dedos.

Antes de empezar: cómo elegir y preparar las castañas

Una castaña asada solo puede ser tan buena como la castaña cruda de la que parte. Elígelas pesadas para su tamaño, con la piel brillante, tersa y sin agujeros. Si al apretarlas ceden o suenan huecas, es que han perdido humedad o tienen algún bicho dentro. Un truco sencillo es echarlas en un cuenco con agua: las que flotan suelen estar vacías o estropeadas, y es mejor descartarlas.

Lávalas bajo el grifo, sécalas con un paño y procura que todas tengan un tamaño parecido. Así se asarán a la vez y no tendrás unas crudas y otras pasadas en la misma tanda.

El corte: el paso que no te puedes saltar

Toda castaña necesita un corte antes de entrar en el horno, el microondas o la freidora de aire. Al calentarse, el agua de su interior se convierte en vapor y, si no tiene por dónde salir, la castaña revienta, a veces con bastante fuerza.

Apoya la castaña sobre su cara plana en una tabla y, con un cuchillo pequeño y afilado o una puntilla, haz un corte en la parte abombada que atraviese la cáscara de lado a lado. Hay quien prefiere hacer una cruz. Las dos opciones funcionan; lo importante es cortar la cáscara dura y la piel fina de debajo sin llegar a partir la castaña. El corte, además, se abre con el calor y facilita mucho el pelado.

¿Hay que ponerlas en remojo?

No es obligatorio, pero ayuda. Tenerlas entre 20 y 30 minutos en agua templada después de hacer el corte las hidrata y hace que queden más tiernas por dentro, sobre todo si las castañas llevan unos días en casa. Escúrrelas y sécalas bien antes de asarlas.

Cómo asar castañas en el horno

Es el método que más se parece a las castañas de la calle y el mejor si vas a preparar una buena cantidad.

  1. Precalienta el horno a 200 °C, con calor arriba y abajo.
  2. Coloca las castañas ya cortadas en una bandeja, con el corte hacia arriba y en una sola capa.
  3. Hornéalas entre 20 y 30 minutos, según el tamaño. A mitad de tiempo, remueve la bandeja para que se tuesten por igual.
  4. Están listas cuando el corte se ha abierto, la cáscara se ve tostada y la pulpa cede al apretarla con el dedo.

Si te gustan más jugosas, pon en la parte baja del horno un recipiente con un poco de agua: el vapor evita que se resequen. Y si tienes una sartén de hierro agujereada, la clásica de las castañas, también puedes usarla sobre el fuego, moviéndola cada pocos minutos.

Cómo hacer castañas en el microondas

Es la opción más rápida y la más práctica para un antojo de media tarde.

  1. Haz el corte a todas las castañas. En el microondas es aún más importante, porque calienta el agua del interior muy deprisa.
  2. Colócalas en un plato apto para microondas, en una sola capa y con el corte hacia arriba. Si quieres, tápalas con una tapa apta para microondas o con papel de cocina húmedo para que se hagan con su propio vapor.
  3. Calienta a máxima potencia entre 1 y 2 minutos para una tanda de unas diez castañas. Saca el plato, remueve y vuelve a calentar 1 minuto más si la pulpa aún está dura.

El resultado es más tierno y menos tostado que en el horno, porque el microondas cuece más que asa. Ten cuidado al destapar el plato: el vapor sale muy caliente.

Cómo asar castañas en la freidora de aire (airfryer)

La freidora de aire asa muy bien las castañas: quedan crujientes por fuera y no hace falta encender el horno para una ración pequeña.

  1. Precalienta la freidora a 200 °C durante unos minutos.
  2. Pon las castañas cortadas en la cesta, sin amontonarlas, para que el aire circule entre ellas.
  3. Ásalas entre 15 y 20 minutos, agitando la cesta a mitad de tiempo.
  4. Comprueba una: si el corte está abierto y la pulpa tierna, están listas. Si no, deja un par de minutos más.

Cada freidora calienta de una forma, así que la primera vez conviene vigilarlas. Una vez que sepas el tiempo exacto de la tuya, te saldrán siempre igual.

Horno, microondas o airfryer: cuál elegir

Método Temperatura Tiempo aproximado Resultado Mejor para
Horno 200 °C 20-30 minutos Tostadas y con sabor a castaña de calle Cantidades grandes
Microondas Máxima potencia 2-3 minutos por tanda Tiernas, más cocidas que tostadas Un antojo rápido
Airfryer 200 °C 15-20 minutos Tostadas y crujientes por fuera Raciones pequeñas o medianas

Los tiempos dependen del tamaño de las castañas y de cada aparato: tómalos como punto de partida.

El truco para pelar las castañas asadas sin quemarte

El momento de pelarlas es el que más se atraganta, pero tiene solución. En cuanto salgan del horno, el microondas o la freidora, envuélvelas en un paño de cocina limpio y déjalas reposar unos 5 minutos. El vapor que sueltan ablanda la piel interior y la separa de la pulpa.

Después, todavía templadas, presiona cada castaña con la mano dentro del paño y tira de la cáscara desde el corte. Saldrá casi sin esfuerzo, y la piel fina con ella. Si las dejas enfriar del todo, la piel se vuelve a pegar y cuesta mucho más.

Valor nutricional de las castañas asadas

La castaña es un fruto seco muy diferente al resto. Mientras la almendra o la avellana son ricas en grasa, la castaña es sobre todo hidrato de carbono, con mucha agua y casi nada de grasa. Por eso tiene bastantes menos calorías: 245 kcal por 100 gramos asada, frente a las 628 de la avellana cruda.

Nutriente Castaña asada (100 g) % VRN Castaña cruda pelada (100 g)
Energía 245 kcal — 196 kcal
Agua 40,5 g — 52,0 g
Hidratos de carbono 53,0 g — 44,2 g
Fibra 5,1 g — s. d.
Proteína 3,2 g — 1,6 g
Grasa total 2,2 g — 1,3 g
Manganeso 1,18 mg 59 % 0,34 mg
Cobre 0,51 mg 51 % 0,42 mg
Vitamina B6 0,50 mg 36 % 0,35 mg
Folato 70 µg 35 % 58 µg
Vitamina C 26 mg 33 % 40 mg
Potasio 592 mg 30 % 484 mg
Tiamina (B1) 0,24 mg 22 % 0,14 mg
Fósforo 107 mg 15 % 38 mg
Sodio 2 mg — 2 mg

Fuente: USDA FoodData Central, «Nuts, chestnuts, european, roasted» (FDC 170190) y «Nuts, chestnuts, european, raw, peeled» (FDC 170575). VRN según el Reglamento (UE) 1169/2011. USDA no ofrece el dato de fibra de la castaña cruda pelada (s. d.).

Al asarla, la castaña pierde agua y sus nutrientes se concentran, salvo la vitamina C, que se reduce con el calor: pasa de 40 mg en crudo a 26 mg asada por cada 100 gramos.

Qué aportan las castañas

Las funciones que se citan a continuación son declaraciones de propiedades saludables autorizadas en la Unión Europea por el Reglamento (UE) 432/2012, y solo se pueden atribuir a un alimento cuando aporta una cantidad significativa del nutriente, como ocurre con 100 gramos de castañas asadas.

  • El manganeso contribuye al metabolismo energético normal y al mantenimiento de los huesos en condiciones normales.
  • El cobre contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunitario y al transporte normal de hierro en el organismo.
  • La vitamina C contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunitario y a la formación normal de colágeno para el funcionamiento normal de la piel.
  • La vitamina B6 y el folato contribuyen a disminuir el cansancio y la fatiga.
  • El potasio contribuye al mantenimiento de la tensión arterial normal y al funcionamiento normal de los músculos.
  • La tiamina contribuye a la función cardíaca normal.

Con 5,1 gramos de fibra por 100 gramos, la castaña asada es además una fuente de fibra según el Reglamento (CE) 1924/2006, y con 2,2 gramos de grasa cumple el criterio de «bajo contenido de grasa».

Lo que la castaña no aporta

Conviene conocer también sus límites:

  • Grasa saludable: casi no tiene. Si buscas la grasa insaturada típica de los frutos secos, la encontrarás en la nuez, la almendra o la avellana.
  • Proteína: 3,2 gramos por 100 gramos, muy por debajo de otros frutos secos.
  • Calorías sin control: aunque tiene menos que otros frutos secos, 245 kcal por 100 gramos siguen siendo una cantidad a tener en cuenta, porque es fácil comer más de la cuenta.
  • Vitamina E: apenas 0,5 mg por 100 gramos, frente a los 15 mg de la avellana.

Cómo conservar las castañas, crudas y asadas

Las castañas crudas son más perecederas que otros frutos secos porque tienen mucha agua. Guárdalas en la nevera, en una bolsa de papel o de malla para que transpiren, y consúmelas en una o dos semanas. Si las tienes a temperatura ambiente, que sea en un lugar fresco y seco y durante pocos días.

Las castañas asadas se conservan en un recipiente hermético en la nevera durante 2 o 3 días. Para recuperar su textura, dales un golpe de calor de un minuto en el microondas o de unos minutos en el horno o la freidora de aire. Si has preparado muchas, también se pueden congelar ya peladas, igual que otros frutos secos: en esta guía te contamos cómo congelar frutos secos para que no pierdan sus propiedades.

Ideas para disfrutar las castañas asadas

Recién hechas, en un cucurucho de papel, son difíciles de superar. Pero las castañas asadas dan mucho más juego en la cocina:

  • En ensaladas templadas de otoño, con calabaza asada, rúcula y queso de cabra.
  • Como guarnición de carnes asadas o de un guiso de setas.
  • Trituradas con leche o caldo, en una crema suave para los días de frío.
  • En un aperitivo de otoño, junto a unas nueces con cáscara y unas avellanas recién tostadas.

Si te apetece seguir con más sabores de temporada, repasamos los frutos secos de otoño con sus propiedades y algunas recetas.

Preguntas frecuentes sobre cómo asar castañas

¿Cuántas calorías tienen las castañas asadas?

Las castañas asadas aportan 245 kilocalorías por 100 gramos, según USDA FoodData Central. Es menos de la mitad que la mayoría de frutos secos, porque la castaña tiene mucha agua y casi nada de grasa.

¿Por qué explotan las castañas al asarlas?

Porque el agua de su interior se convierte en vapor con el calor y, si la cáscara está entera, la presión acaba rompiéndola. Se evita haciendo un corte que atraviese la cáscara antes de asarlas, sea cual sea el método.

¿Se pueden asar castañas en la sartén?

Sí. Lo ideal es una sartén de hierro agujereada, la típica de las castañas, sobre el fuego a temperatura media. Haz el corte, ponlas en una sola capa y muévelas cada pocos minutos para que se tuesten por todos los lados. Tardan más o menos lo mismo que en el horno, según el tamaño.

¿Las castañas tienen gluten?

No, las castañas no contienen gluten de forma natural, y la harina de castaña es una alternativa habitual en la cocina sin gluten. En productos elaborados con castaña conviene revisar siempre la etiqueta por si hay trazas.

¿Cuánto tiempo duran las castañas asadas?

Bien guardadas en un recipiente hermético en la nevera, entre 2 y 3 días. Si quieres conservarlas más tiempo, pélalas y congélalas.

Un aperitivo de otoño con Hernández

Asar castañas en casa es más fácil de lo que parece: un buen corte, el tiempo justo y un paño para pelarlas templadas. Y si quieres completar la mesa de otoño, acompáñalas con nuestras nueces con cáscara o con nuestra avellana tostada, dos clásicos de temporada que tenemos al natural y tostados.

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