Frutos secos
Snacks
Golosinas
Selección
Tiempo
1 hora min
Raciones
10 personas
Dificultad
Fácil
En un bol grande, mezcla la harina con el azúcar y una pizca de sal. Haz un hueco en el centro y añade el huevo, el aceite de oliva y el agua. Amasa con las manos o una espátula hasta que obtengas una masa suave y elástica.
Consejo: Si la masa está demasiado seca, agrega un poco más de agua (una cucharadita a la vez).
Agrega la cucharadita de anís en grano a la masa. Este ingrediente le da el sabor tradicional que caracteriza a los matasuegras de la abuela. Amasa nuevamente hasta que se integre bien.
Sobre una superficie limpia y enharinada, extiende la masa con un rodillo hasta obtener un grosor de unos 2-3 mm. A continuación, corta rectángulos pequeños de unos 6 cm de largo por 3 cm de ancho.
En una sartén grande, calienta el aceite de oliva virgen extra a fuego medio-alto. Una vez caliente, introduce los rectángulos de masa uno a uno, sin sobrecargar la sartén. Fríe durante 2-3 minutos por cada lado, hasta que estén dorados y crujientes.
Consejo: Si el aceite está demasiado caliente, los matasuegras se dorarán rápidamente por fuera pero quedarán crudos por dentro. Mantén una temperatura constante.
Una vez fritos, coloca los matasuegras en un plato con papel absorbente para que eliminen el exceso de aceite.
Mientras los matasuegras se enfrían, pica groseramente las nueces mondadas USA 80% de Frutos Secos Hernández, las almendras y las avellanas. Estos frutos secos serán la estrella de la decoración y el relleno, aportando un sabor crujiente y un toque gourmet.
En un bol pequeño, mezcla los frutos secos con el azúcar glas. Este toque dulce hará que los matasuegras sean aún más irresistibles.
Cuando los matasuegras estén fríos, rellénalos con la mezcla de frutos secos y azúcar glas. Puedes hacerlo con una cuchara pequeña o, si prefieres un acabado más decorativo, puedes espolvorear los frutos secos por encima.
Por último, rocía los matasuegras con un poco de miel para darle un toque suave y brillante.
MUCHAS FORMAS DE DISFRUTAR NUESTROS FRUTOS SECOS