Frutos secos
Snacks
Golosinas
Selección
Tiempo
35 min
Raciones
12 personas
Dificultad
Fácil
Para un pan de unos 800 g (12 porciones)
Qué tener en cuenta al elegir los ingredientes
Los higos tienen que ser secos, nunca frescos: el higo fresco es un 80 % agua y la masa no llegaría a compactar. Búscalos flexibles al tacto y sin cristales blancos de azúcar en la superficie, señal de que llevan demasiado tiempo almacenados.
Cada fruto seco cumple una función distinta y por eso van los tres. La almendra con piel es la base tradicional: textura firme y sabor neutro que no compite con el higo. La nuez aporta un punto amargo que equilibra el dulzor. El piñón da untuosidad y es el guiño más levantino de la receta. Si te falta alguno, la avellana tostada sustituye bien a la almendra y el anacardo a la nuez, aunque el resultado quedará algo más dulce.
Si no encuentras matalahúva, media cucharadita de semillas de hinojo hace un papel parecido. Y para la versión vegana, sustituye la miel por sirope de arce o simplemente por dos higos secos más.
Un apunte útil: la receta no lleva harina, así que es naturalmente sin gluten. Solo hay que asegurarse de que los frutos secos procedan de un envasado sin trazas si se cocina para alguien celíaco.
MUCHAS FORMAS DE DISFRUTAR NUESTROS FRUTOS SECOS